Dario Azzellini (ed.), An Alternative Labour History: Worker Control and Workplace Democracy, Londres: Zed Books, 2015, 352 pp. ISBN: 978-1-78360-154-7.
Editado por Dario Azzellini, An Alternative Labour History: Worker Control and Workplace Democracy analiza el control obrero y la democracia en el lugar de trabajo a través de una tradición de lucha que ha permanecido en gran medida al margen de la historia laboral dominante. El libro aborda la historia de los movimientos obreros no solo a través de los partidos políticos, los grandes sindicatos y las organizaciones institucionalizadas, sino que sitúa en el centro las formas autónomas de organización y lucha mediante las cuales los trabajadores han tratado de ejercer un control directo sobre la producción y los lugares de trabajo.
Uno de los principales puntos de partida del libro es que el control obrero no pertenece a un único período histórico ni a una sola tradición política. Trazando un recorrido desde la Comuna de París hasta el comunismo de consejos, el anarcosindicalismo, el operaismo italiano y otras corrientes radicales, la obra reúne experiencias en las que los trabajadores desarrollaron un poder colectivo de decisión sobre el trabajo y la producción mediante consejos, asambleas, comités de fábrica y otras formas de organización desde las bases. En este sentido, el control obrero no se considera simplemente una forma transitoria de gestión que podría surgir durante una transición al socialismo, sino como parte de una búsqueda más amplia de democratización y transformación social basada en las propias capacidades colectivas de los trabajadores.
El alcance histórico y geográfico de la obra es amplio. La discusión teórica de Alex Demirović sobre la democracia de consejos va seguida del estudio de Dario Azzellini sobre la crisis contemporánea y el control obrero y del capítulo de Elise Danielle Thorburn sobre las asambleas obreras. Las contribuciones posteriores examinan la Revolución austríaca de 1918-1919 y la autonomía de la clase trabajadora, los cordones industriales durante el gobierno de Allende en Chile, el control obrero en Japón, las comisiones de fábrica en Brasil, las luchas por la autogestión en México, las empresas recuperadas por sus trabajadores en Uruguay y los comunes autogestionados en la Grecia contemporánea. De este modo, experiencias surgidas en períodos y contextos muy diferentes se integran en un marco comparativo sin reducirse a un único modelo.
La crisis financiera mundial de 2008 y la renovada visibilidad de las ocupaciones de lugares de trabajo y de las iniciativas de control obrero constituyen otro importante punto de partida del libro. El capítulo de Azzellini, “Contemporary Crisis and Workers’ Control”, examina las luchas desarrolladas por trabajadores que buscan mantener la producción en lugares de trabajo amenazados por el cierre o la liquidación. Junto con Republic Windows and Doors en Estados Unidos y las experiencias de ocupación y autogestión en Grecia, casos de países como Francia, Italia, Egipto y Turquía muestran que el control obrero no es simplemente un fenómeno perteneciente a períodos revolucionarios del pasado, sino que puede reaparecer en condiciones de crisis capitalista.
En este marco, el libro establece también una conexión directa con las experiencias de autogestión obrera en Turquía. El capítulo de Azzellini sobre las luchas contemporáneas por el control obrero aborda la ocupación de la fábrica y la experiencia de autogestión de los trabajadores de Kazova Textil. Situar Kazova junto a casos internacionales permite entender las luchas por el control obrero y la autogestión en Turquía no simplemente como una experiencia local, sino como parte de una ola internacional más amplia de luchas en torno a la crisis económica, la ocupación de los lugares de trabajo, la reanudación de la producción y los intentos de los trabajadores por establecer formas colectivas de gestión.
An Alternative Labour History ofrece también un marco importante para pensar la distinción entre control obrero y participación de los trabajadores. Las experiencias destacadas en la obra van más allá de la participación limitada de los trabajadores dentro de las estructuras de gestión existentes: plantean también preguntas sobre cómo se organiza la producción, quién toma las decisiones y mediante qué mecanismos, y cómo pueden transformarse las relaciones jerárquicas dentro del lugar de trabajo. Por ello, los consejos, las asambleas obreras y las prácticas de autogestión no se abordan simplemente como formas de gestión económica, sino como experiencias políticas que ponen a prueba las posibilidades de una democracia directa y participativa en el lugar de trabajo.
Desde esta perspectiva, An Alternative Labour History es una importante obra colectiva que propone releer la historia del trabajo a través de los intentos de los trabajadores por autoorganizarse, establecer un control sobre la producción y democratizar los lugares de trabajo. Las experiencias procedentes de diferentes períodos históricos y contextos geográficos muestran que el control obrero no puede reducirse ni a una única forma organizativa ni exclusivamente a momentos de crisis revolucionaria. Una de las principales contribuciones del libro consiste en hacer visibles experiencias que con frecuencia han quedado eclipsadas por las narrativas dominantes de la historia laboral, permitiendo pensar conjuntamente las continuidades históricas del control obrero, la democracia en el lugar de trabajo y la autogestión, así como las posibilidades y los límites que encuentran bajo distintas condiciones.