Andrés Ruggeri, ¿Qué son las empresas recuperadas? Autogestión de la clase trabajadora, Buenos Aires: Ediciones Continente, 2014, 128 pp.
El libro de Andrés Ruggeri ¿Qué son las empresas recuperadas? Autogestión de la clase trabajadora analiza las empresas recuperadas por sus trabajadores (ERT), que adquirieron especial visibilidad en Argentina durante la crisis de 2001, centrándose en su desarrollo histórico, sus formas de organización y los problemas a los que se enfrenta la autogestión obrera.
Según Ruggeri, las ERT no constituyen un fenómeno transitorio limitado a las circunstancias excepcionales de la crisis de 2001. La recuperación de empresas por parte de sus trabajadores comenzó antes de la crisis y continuó después de 2001, convirtiéndose en un movimiento perdurable. En el momento de publicación del libro, existían en Argentina más de 300 ERT, que involucraban a miles de trabajadores.
Una de las principales contribuciones del libro consiste en definir la empresa recuperada no como una determinada forma jurídica o de propiedad, sino como un proceso. Ante el cierre, el vaciamiento o el abandono de una empresa previamente gestionada de forma capitalista, los trabajadores luchan por conservar sus puestos de trabajo, recuperan la empresa y reinician la producción bajo gestión colectiva. Por esta razón, una ERT no es lo mismo que una cooperativa. Aunque la gran mayoría de las ERT adoptan la forma de cooperativas de trabajo, lo que las distingue no es su forma jurídica, sino el proceso mediante el cual una empresa capitalista pasa a estar bajo la gestión colectiva de los trabajadores como resultado de la lucha obrera. Del mismo modo, la propiedad jurídica de la empresa y el control efectivo de los trabajadores sobre la producción no siempre coinciden.
Ruggeri sitúa el surgimiento de las ERT en el contexto de la reestructuración neoliberal, la desindustrialización, el desempleo masivo y el vaciamiento sistemático de las empresas por parte de sus propietarios en Argentina. En la mayoría de los casos, los trabajadores no ocupan inicialmente las fábricas con el objetivo de construir un proyecto anticapitalista o un modelo de autogestión. Su objetivo inmediato es mucho más concreto: no perder sus puestos de trabajo. La autogestión surge en el marco de esta lucha defensiva y se convierte en una práctica que los trabajadores aprenden a lo largo del propio proceso.
Sin embargo, la recuperación de una empresa no marca el final de la lucha. Los trabajadores suelen hacerse cargo de empresas descapitalizadas, endeudadas, con maquinaria envejecida y con vínculos debilitados con el mercado. La incertidumbre sobre la propiedad jurídica, el acceso al crédito y al capital de trabajo, la tecnología, la seguridad social y las relaciones con el mercado se encuentran entre los principales problemas a los que se enfrenta la autogestión. De este modo, adquiere relevancia una de las preguntas centrales del libro: ¿En qué condiciones puede sostenerse la autogestión obrera dentro de un mercado capitalista?
Ruggeri, por tanto, ni idealiza las empresas recuperadas como perfectas “islas de autogestión” situadas fuera del capitalismo ni las reduce a cooperativas convencionales. El libro aborda distintas dimensiones de la experiencia de las ERT, desde el cooperativismo y la economía solidaria hasta el movimiento obrero; desde los procesos de ocupación y resistencia hasta los problemas de la propiedad y el capital; y desde los debates sobre el mercado y la “autoexplotación” hasta la democracia en el lugar de trabajo, la tecnología y las relaciones con el Estado. Las ERT constituyen así un campo concreto desde el que observar las posibilidades y los límites de la reorganización por parte de los trabajadores de las relaciones de trabajo, propiedad, producción y gestión.
La producción material del propio libro también refleja su temática. Sus páginas interiores fueron impresas en Chilavert Artes Gráficas, una empresa recuperada y autogestionada por sus trabajadores, mientras que distintas cooperativas de trabajo y empresas recuperadas participaron también en la impresión de la cubierta, la composición y la encuadernación. De este modo, un libro dedicado a la autogestión obrera es, al mismo tiempo, el producto de una red de producción formada por empresas autogestionadas por sus trabajadores.