Juan Pablo Hudson, Acá no, acá no me manda nadie: empresas recuperadas por obreros 2000-2010, Buenos Aires: Tinta Limón Ediciones, 2011, 192 pp. ISBN: 978-987-25185-8-5.
Acá no, acá no me manda nadie analiza las empresas recuperadas por los trabajadores que surgieron en Argentina a comienzos de la década de 2000 a través del desarrollo y la transformación posterior de la autogestión, en lugar de centrarse principalmente en el momento inicial de la recuperación. Basado en la prolongada relación de Juan Pablo Hudson con las cooperativas, especialmente de Rosario y sus alrededores, así como en su trabajo de campo, sus entrevistas con trabajadores y sus observaciones de la vida cotidiana, el libro se concentra en los problemas a los que se enfrenta la autogestión obrera aproximadamente una década después de la ocupación de las empresas y la reanudación de la producción.
Una de las cuestiones centrales del libro es que la desaparición del patrón no elimina las restricciones económicas ni la disciplina del mercado. En la expresión que da título al libro, un trabajador de Herramientas Unión explica que ya no recibe órdenes ni de un patrón ni del Estado y describe esta situación como una «autogestión total», al tiempo que reconoce que se encuentra gobernado por «las reglas del mercado». Problemas como la falta de capital, el acceso a materias primas, la renovación tecnológica, la competencia, las ventas y la dependencia de los pedidos continúan condicionando el margen de acción de las empresas gestionadas por los trabajadores.
Hudson también examina las transformaciones institucionales y organizativas que experimenta la autogestión a lo largo del tiempo. Algunas prácticas eliminadas durante las primeras etapas de la recuperación como símbolos de la disciplina patronal pueden ser reintroducidas por los propios trabajadores a medida que las empresas se estabilizan. En algunas cooperativas, la reinstalación de relojes para registrar los horarios de entrada y salida de los trabajadores, o la transformación gradual de las asambleas, que pasan de ser mecanismos permanentes de toma de decisiones a reunirse principalmente en circunstancias excepcionales, muestran que las formas iniciales de la autogestión no necesariamente permanecen inalteradas.
Esta transformación también plantea cuestiones relacionadas con los consejos de administración, la delegación de responsabilidades y la aparición de nuevas jerarquías. A medida que las empresas crecen, las tareas administrativas y las posiciones de liderazgo adquieren mayor importancia, y la concentración de las responsabilidades de gestión en determinadas personas puede generar nuevas tensiones dentro de la cooperativa. Del mismo modo, la contratación de nuevos trabajadores asalariados por parte de cooperativas en expansión produce una contradicción importante: los socios de las cooperativas que anteriormente trabajaban bajo la supervisión de patrones pueden pasar ahora a supervisar el proceso de trabajo de los nuevos empleados.
El libro no se limita a la organización interna de las empresas individuales; la organización colectiva entre las empresas recuperadas, los problemas de liderazgo dentro del movimiento y las relaciones con el Estado también constituyen partes importantes de la discusión. A través de organizaciones como el MNER y FACTA, Hudson examina la participación de los socios de las cooperativas en los procesos de toma de decisiones a nivel del movimiento, la delegación de responsabilidades en determinadas personas y las dificultades para construir estructuras colectivas duraderas entre las empresas. La ampliación del apoyo financiero e institucional del Estado, por su parte, crea oportunidades importantes, pero al mismo tiempo plantea cuestiones relacionadas con la autonomía, la burocracia y la posibilidad de utilizar estos recursos para fortalecer la organización colectiva.
En este sentido, Acá no, acá no me manda nadie es un estudio importante que aborda la autogestión obrera no como un proceso que culmina con la recuperación, sino como una relación social dinámica que debe reconstruirse continuamente y que genera sus propias contradicciones internas. Al hacer visible la tensión entre la supervivencia económica de las empresas y el mantenimiento de una gestión obrera democrática a través de problemas cotidianos como las presiones del mercado, la disciplina laboral, la delegación, el liderazgo y el nuevo trabajo asalariado, el libro constituye una contribución especialmente valiosa a la literatura sobre las empresas recuperadas y la autogestión obrera en Argentina.