İşgal, Direniş, Üretim!

Deniz Gürler, İşgal, Direniş, Üretim!: İşçi Denetimi Mücadelesi, Estambul: İletişim Yayınları, 2023, 272 pp. ISBN: 978-975-05-3546-8.

İşgal, Direniş, Üretim! es un estudio que aborda las ocupaciones de fábricas dentro del desarrollo histórico de la lucha por el control obrero y la autogestión. Analiza la ocupación de fábricas no simplemente como una forma más radical de huelga o protesta, sino como una acción que interviene directamente en las relaciones existentes de propiedad y de trabajo. Cuando los trabajadores asumen el control efectivo de los medios de producción y del lugar de trabajo, la ocupación se convierte en una forma de lucha que cuestiona el derecho del capital a dirigir y plantea la pregunta de «¿quién debe gestionar el lugar de trabajo?»

Partiendo de este marco, el libro examina los principales movimientos de ocupación de fábricas del siglo XX dentro de sus contextos históricos y económicos. Analiza las condiciones en las que surgieron las luchas por el control obrero en diferentes períodos, la relación entre las ocupaciones de fábricas y los movimientos obreros más amplios, y las circunstancias en las que las ocupaciones se orientaron hacia el control obrero de la producción y la gestión. De este modo, las ocupaciones de fábricas no se consideran acontecimientos aislados entre sí, sino partes de una lucha más prolongada por el control obrero y la autogestión que ha reaparecido en diferentes períodos históricos.

El segundo eje fundamental del estudio lo constituyen las continuidades y diferencias entre las ocupaciones de fábricas del siglo XX y el «movimiento de fábricas ocupadas» surgido en el siglo XXI. Mientras que una parte importante de las ocupaciones de fábricas del pasado fueron movimientos de escala nacional que surgieron en determinadas coyunturas políticas y tuvieron una duración relativamente breve, algunas fábricas recuperadas mediante la ocupación en el período contemporáneo se han convertido en experiencias duraderas de autogestión obrera. Además, estas experiencias no se han limitado a un solo país, sino que han surgido en diferentes países y han desarrollado relaciones de solidaridad entre sí. Por esta razón, el libro conceptualiza el fenómeno contemporáneo no simplemente como «ocupaciones de fábricas», sino como el «movimiento de fábricas ocupadas».

El libro se centra especialmente en las condiciones de la globalización neoliberal en las que surgió este movimiento. Procesos como el cierre de fábricas, el desempleo, la liberalización de los movimientos de capital, la desindustrialización y el debilitamiento de las organizaciones obreras tradicionales se analizan como el trasfondo económico y social en el que los trabajadores ocupan sus fábricas y reanudan la producción bajo su propio control. Al mismo tiempo, aunque los trabajadores puedan transformar las relaciones de propiedad y gestión dentro de la fábrica, no pueden modificar en la misma medida las condiciones del mercado en las que continúan operando; por consiguiente, la tensión entre la autogestión y las presiones externas del mercado capitalista se aborda como uno de los problemas fundamentales de estas experiencias.

Al examinar las fábricas ocupadas en diferentes contextos geográficos, especialmente las experiencias de Argentina, Brasil, Uruguay y Venezuela, el estudio no aborda el movimiento únicamente desde la perspectiva del cooperativismo de trabajadores. Mientras algunas fábricas ocupadas adoptan la forma cooperativa, otras defienden diferentes formas de propiedad, como la nacionalización bajo control obrero. Para el libro, lo determinante no es tanto la forma jurídica de organización como la toma del control de los medios de producción por parte de los trabajadores mediante la acción colectiva militante y la reorganización de la producción sobre la base de relaciones de autogestión.

En este sentido, İşgal, Direniş, Üretim! entiende las fábricas ocupadas contemporáneas no como un fenómeno nuevo y desvinculado de las luchas históricas por el control obrero, sino como una forma contemporánea de la lucha por el control obrero y la autogestión que ha reaparecido, bajo diferentes condiciones y formas, a lo largo del proceso histórico. Las fábricas ocupadas no son ni modelos plenamente realizados de autogestión situados fuera de las relaciones capitalistas ni estructuras capaces de sustituir a los sindicatos y otras organizaciones obreras. Sin embargo, al demostrar la capacidad de los trabajadores para establecer un control colectivo directo sobre la producción y la gestión, ofrecen otra perspectiva de lucha desde la cual la clase trabajadora puede intervenir en cómo y por quién son gestionados la producción y el lugar de trabajo.

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