James Muldoon, Mark Graham y Callum Cant, Feeding the Machine: The Hidden Human Labor Powering A.I., Nueva York: Bloomsbury Publishing, 2024, 288 pp. ISBN: 978-1-63973-496-2.
Feeding the Machine, de James Muldoon, Mark Graham y Callum Cant, cuestiona la narrativa ampliamente extendida que presenta la inteligencia artificial como una tecnología autónoma y automatizada que sustituye al trabajo humano, examinando la red global e invisible de trabajo que se encuentra detrás de los sistemas de IA. Basado en más de una década de investigación, cientos de entrevistas y miles de horas de trabajo de campo, el libro reúne dentro de un mismo sistema de producción las diferentes formas de trabajo que hacen posible la producción y el funcionamiento de la IA, desde los anotadores de datos y los moderadores de contenidos hasta los ingenieros y los trabajadores de centros de datos, y desde los artistas hasta los trabajadores de almacenes.
Uno de los conceptos centrales del libro es la idea de la inteligencia artificial como una «máquina de extracción» (extraction machine). Los autores muestran que la IA no consiste simplemente en grandes conjuntos de datos y algoritmos sofisticados, sino que depende de una infraestructura global a la que se incorporan continuamente el conocimiento colectivo, el trabajo y la producción cultural de las personas. Esta cadena de producción también está configurada por desigualdades geográficas y sociales: mientras que los trabajos mal remunerados y precarios suelen externalizarse hacia los sectores más vulnerables del mercado laboral global, el valor económico y el poder de decisión se concentran en las grandes empresas tecnológicas. El libro también examina estas relaciones en conexión con las historias de desigualdad de género, racialización y colonialismo.
Dentro de este marco, Feeding the Machine lleva el debate sobre la inteligencia artificial más allá de la pregunta de si «la IA eliminará los puestos de trabajo de las personas». La cuestión central no es si la IA elimina el trabajo, sino de qué formas de trabajo humano depende, en qué condiciones se realiza ese trabajo y cómo se distribuyen el valor y el poder resultantes. La anotación de datos y la moderación de contenidos se encuentran entre los ejemplos más visibles: los datos que permiten que los sistemas de IA «aprendan» son producidos a menudo mediante las actividades de clasificación, evaluación y moderación realizadas por miles de trabajadores. De este modo, la automatización y el trabajo humano dejan de aparecer como opuestos; en su lugar, se hace visible una vasta infraestructura de trabajo humano detrás de sistemas aparentemente automatizados.
El libro examina asimismo una segunda dimensión de la relación entre la inteligencia artificial y el trabajo: la transformación de la IA en una tecnología utilizada para gestionar y controlar el trabajo. A través del análisis de almacenes y otros lugares de trabajo gestionados digitalmente, muestra cómo los sistemas algorítmicos se utilizan para medir el rendimiento de los trabajadores, determinar el ritmo de trabajo y regular el proceso laboral. Surge así una relación bidireccional: mientras los trabajadores hacen posibles los sistemas de IA, estos sistemas se convierten cada vez más en parte de la infraestructura laboral que gestiona y controla a los trabajadores. Este enfoque permite entender la gestión algorítmica no simplemente como una innovación técnica, sino como una nueva forma de poder y control dentro del proceso de trabajo.
Feeding the Machine no solo pone al descubierto el régimen laboral de la economía de la IA, sino que también analiza las alternativas que podrían desarrollarse frente a estas relaciones. En sus secciones finales, el libro considera diversas posibilidades, desde el fortalecimiento de la organización de los trabajadores y de las redes internacionales de solidaridad hasta la regulación de las normas laborales, y desde la democracia en el lugar de trabajo y las cooperativas de trabajadores hasta formas alternativas de propiedad y gobernanza. Al mismo tiempo, los autores no pasan por alto las limitaciones estructurales que las empresas democráticas y las cooperativas encuentran dentro de las relaciones de mercado capitalistas. Por tanto, el debate sobre una tecnología más democrática se extiende más allá del diseño de los algoritmos hacia las estructuras de propiedad y poder de las instituciones que producen la tecnología.
En este sentido, Feeding the Machine conecta directamente los debates sobre el trabajo digital y la inteligencia artificial con las cuestiones relativas al proceso de trabajo, las relaciones de clase y el control democrático. Su demostración de que la inteligencia artificial no es una tecnología «sin seres humanos», sino un sistema de producción basado en trabajo humano organizado a escala global constituye una de las principales contribuciones del libro. Al mismo tiempo, al subrayar que la tecnología no es neutral ni independiente de las relaciones sociales, plantea preguntas sobre quién produce la IA, quién la controla y a qué fines sociales sirve. De este modo, el libro proporciona una base importante para debatir no solo el control del capital sobre el trabajo digital, sino también el poder de los trabajadores, el control democrático de la tecnología y las formas alternativas de organización.