Sotiris Kostopoulos, Αυτοδιαχείριση, Atenas: Stochastis (Στοχαστής), 1984, 272 pp.
Αυτοδιαχείριση (Autogestión) es un estudio exhaustivo que examina comparativamente la autogestión a través de las formas que ha adoptado en diferentes sistemas económicos y políticos. Kostopoulos aborda la autogestión no solo como un modelo técnico de organización de la gestión empresarial, sino como una cuestión vinculada a la posición de los trabajadores en los procesos de producción y toma de decisiones, a las relaciones de propiedad y a la estructura del sistema económico. En la parte inicial del libro se analizan el significado del concepto de autogestión, su contenido desde la perspectiva de los trabajadores, su relación con el movimiento cooperativo y las diferentes formas que adopta dentro de los sistemas capitalistas y socialistas.
En la primera parte del estudio se examinan comparativamente modelos de participación, cooperativismo y autogestión surgidos en diferentes regiones del mundo. Se abordan el sistema de Mitbestimmung en Alemania Occidental, los kibutz de Israel, las aldeas Ujamaa de Tanzania, la autogestión argelina, las experiencias de autogestión empresarial en Checoslovaquia, los koljoses y sovjoses de la Unión Soviética y las comunas populares chinas. De este modo, el libro establece un amplio marco internacional que muestra que las organizaciones consideradas bajo la denominación de «autogestión» pueden basarse, en realidad, en relaciones de propiedad, gestión y toma de decisiones considerablemente diferentes entre sí.
Sin embargo, el principal centro de atención del libro lo constituye el sistema de autogestión obrera desarrollado en Yugoslavia. Partiendo del contexto histórico y político de la experiencia yugoslava, se examina detalladamente la estructura de gestión de las empresas y las relaciones entre los consejos obreros, los comités de gestión, los directores de empresa y la participación de los trabajadores en los procesos de toma de decisiones. Asimismo, a través de cuestiones como la distribución de los ingresos dentro de las empresas, los salarios, la adopción de decisiones económicas y el funcionamiento cotidiano de las instituciones de autogestión, se analiza el alcance del control formal y efectivo de los trabajadores sobre la producción.
El enfoque de Kostopoulos no se limita a presentar el modelo yugoslavo como un sistema ideal de autogestión. El libro también analiza las tensiones entre la participación real de los trabajadores en los procesos de toma de decisiones y la influencia de las estructuras burocráticas, gerenciales y políticas. La manera en que se ejercen en la práctica las competencias de los consejos obreros, la posición de los especialistas y del personal directivo, la influencia del Estado y de las organizaciones políticas sobre las empresas y el grado en que los trabajadores participan efectivamente en los procesos de decisión se plantean como cuestiones fundamentales para evaluar el funcionamiento real de la autogestión.
Las secciones finales del libro llevan la discusión más allá del caso yugoslavo y examinan la relación de la autogestión con el socialismo, la democracia y la organización económica. A través de preguntas como si la autogestión yugoslava puede constituir un modelo de sociedad socialista, las posibilidades de aplicar un sistema similar en los países capitalistas y el futuro de la autogestión, se evalúan tanto las potencialidades como los límites de la gestión obrera. De este modo, la autogestión no se aborda únicamente como una técnica de gestión a nivel de empresa, sino como un problema más amplio relativo a la forma en que se distribuye el poder económico y político dentro de la sociedad.
En este sentido, Αυτοδιαχείριση constituye una amplia fuente comparativa para comprender las experiencias históricas de autogestión obrera y, en particular, el modelo yugoslavo de gestión obrera. Al examinar dentro de un mismo marco modelos desarrollados en distintos países bajo las denominaciones de «autogestión», «participación» y «cooperativismo», el libro pone de manifiesto que estos conceptos no son idénticos y que el control efectivo de los trabajadores sobre la producción debe evaluarse a partir de relaciones institucionales y sociales concretas. Su extensa bibliografía ofrece asimismo un importante punto de referencia para acceder a la literatura internacional de la época sobre los debates en torno a la autogestión durante el siglo XX y, especialmente, sobre la experiencia yugoslava.