Libro: Cooperatives and Socialism: A View from Cuba – Camila Piñeiro Harnecker (ed.)

Camila Piñeiro Harnecker (ed.), Cooperatives and Socialism: A View from Cuba, Basingstoke: Palgrave Macmillan, 2013, 351 pp. ISBN: 978-1-137-27774-9 (tapa dura); 978-1-137-27775-6 (libro electrónico).

Editado por Camila Piñeiro Harnecker, Cooperatives and Socialism: A View from Cuba es una obra colectiva que examina la relación entre el cooperativismo, la autogestión obrera y el socialismo tanto en el plano teórico como a través de experiencias de distintos países. El libro fue preparado en un momento en que comenzaba a desarrollarse en Cuba un nuevo movimiento cooperativo y toma como punto de partida la pregunta por el papel que pueden desempeñar las cooperativas en una sociedad socialista. Sin embargo, la obra no se limita a Cuba; en lugar de presentar las cooperativas como una simple “tercera vía” entre el mercado capitalista y la gestión estatal centralizada, las analiza desde la perspectiva de la democratización de la producción y la gestión.

En el enfoque central del libro, el rasgo distintivo de una cooperativa no es únicamente su forma de propiedad, sino el poder colectivo de decisión de los trabajadores sobre la producción y la gestión. En una auténtica cooperativa de productores, la participación de los trabajadores en las decisiones estratégicas y administrativas no es un mecanismo de “participación” dejado a discreción de los directivos, sino un principio constitutivo basado en los derechos de los miembros y ejercido a través de órganos de decisión creados por ellos mismos. Por ello, la cooperativa es entendida como una forma concreta de autogestión en la medida en que las decisiones sobre el uso de los medios de producción son tomadas por los trabajadores directamente o mediante representantes elegidos y responsables ante ellos, con independencia de quién posea jurídicamente esos medios de producción.

Las secciones teóricas de la obra abordan el lugar controvertido del cooperativismo y la autogestión dentro del pensamiento socialista. El cooperativismo y la autogestión en Marx, Engels y Lenin; la concepción leninista del cooperativismo socialista; el enfoque de Che Guevara sobre la transición socialista y las cooperativas; y la perspectiva de István Mészáros sobre el socialismo autogestionario son examinados en capítulos independientes. Estos debates se extienden a cuestiones fundamentales como si la propiedad estatal equivale por sí sola a propiedad social, cómo puede conciliarse la autonomía de la empresa con los intereses sociales y cómo puede relacionarse la autogestión en el lugar de trabajo con la planificación democrática. A través de Mészáros, en particular, se subraya que la autogestión no debe quedar confinada a los límites de la empresa, sino que la producción, la distribución y el consumo también deben coordinarse democráticamente a escala social.

La sección comparativa del libro reúne Mondragón, las cooperativas de vivienda de FUCVAM en Uruguay, la economía solidaria en Brasil, las empresas recuperadas por sus trabajadores en Argentina y las cooperativas e iniciativas de propiedad social directa en Venezuela. Estas experiencias muestran que las cooperativas no constituyen un modelo organizativo único e invariable, sino que desarrollan relaciones diferentes con el Estado, el mercado y las comunidades que las rodean. En el caso argentino, Andrés Ruggeri analiza cómo las empresas recuperadas, a diferencia de las cooperativas tradicionales, sitúan las asambleas en el centro de la toma cotidiana de decisiones, organizan la producción sin patrones y afrontan las tensiones entre la gestión democrática y las presiones del mercado. La sección dedicada a Brasil, por su parte, distingue claramente las cooperativas democráticas y solidarias de las “falsas cooperativas” que utilizan únicamente la forma jurídica cooperativa para reducir los costes laborales.

La obra también evita idealizar las cooperativas como organizaciones perfectas capaces de existir de manera autónoma fuera del mercado capitalista. A partir del crecimiento y la internacionalización de Mondragón, se analizan la burocratización, el empleo de trabajo asalariado y las presiones que la competencia económica puede ejercer sobre los objetivos democráticos y sociales. Frente a ello, la solidaridad entre cooperativas, los fondos comunes, las federaciones, el apoyo público y los vínculos con las comunidades aparecen como mecanismos capaces de contrarrestar algunas de las limitaciones que enfrentan las empresas individuales. En este marco, el libro sostiene que las cooperativas no pueden superar por sí solas la lógica capitalista, pero que, cuando forman parte de un proceso más amplio de transformación social, pueden constituir espacios importantes en los que las relaciones sociales de una futura sociedad poscapitalista se experimentan ya en el presente.

La última parte del libro traslada estos debates a Cuba y examina la tensión entre la propiedad estatal, la autonomía cooperativa y la autogestión democrática a través de la experiencia de las cooperativas agrícolas. Al analizar las formas CCS, CPA y UBPC existentes en Cuba, la obra destaca especialmente cómo el control administrativo directo del Estado puede limitar la autonomía real de las cooperativas en la toma de decisiones. Se sostiene que, para funcionar no como extensiones de las empresas estatales sino como organizaciones gobernadas democráticamente por sus propios miembros, las cooperativas deben disponer de un grado suficiente de autonomía.

En este sentido, Cooperatives and Socialism es una fuente importante que aborda el cooperativismo no simplemente como un modelo empresarial o de propiedad, sino a partir de las relaciones entre autogestión obrera, propiedad social, planificación democrática y transformación socialista. Una de las principales contribuciones del libro consiste en no reducir las cooperativas ni a estructuras que conducen automáticamente al socialismo ni a iniciativas inevitablemente destinadas a degenerar dentro del capitalismo. En su lugar, pone en primer plano como cuestiones decisivas sus capacidades de gestión democrática, sus relaciones con el mercado y el Estado y el grado en que se integran en redes sociales más amplias.

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