Aslıhan Aykaç, Dayanışma Ekonomileri: Üretim ve Bölüşüme Alternatif Yaklaşımlar, Estambul: Metis Yayınları, 2018, 280 pp. ISBN: 978-605-316-144-8.
Dayanışma Ekonomileri, de Aslıhan Aykaç, es un estudio que examina las posibilidades y los límites de las prácticas económicas alternativas que reorganizan la producción y la distribución sobre la base de la solidaridad frente a la globalización de la producción capitalista. El libro aborda las alternativas surgidas en diferentes geografías del mundo frente al discurso de la globalización según el cual «no hay alternativa», considerándolas no como un modelo único y acabado destinado a sustituir al capitalismo, sino como formas plurales de organización que nacen de diferentes condiciones sociales y locales. Por ello, más que describir un sistema económico ideal para el futuro, el estudio investiga cómo funcionan las prácticas solidarias ya existentes y en desarrollo y hasta qué punto pueden tener un carácter transformador.
Uno de los principales puntos de partida del libro es la idea de que son posibles otras formas de organización económica y social más allá de la dicotomía entre el mercado capitalista y el Estado. Partiendo del análisis de Karl Polanyi sobre las consecuencias sociales del mercado y su enfoque del «doble movimiento», Aykaç analiza los límites de un ciclo en el que las desigualdades y las crisis generadas por el mercado se afrontan únicamente mediante la intervención estatal. Las economías solidarias, en cambio, son consideradas como alternativas que vuelven a vincular la producción y la distribución, parten de las necesidades locales y las relaciones sociales y crean posibilidades de participación y organización democrática.
Aykaç desarrolla esta discusión en torno a los ejes de producción, distribución, democracia en el lugar de trabajo y solidaridad laboral. Al examinar las consecuencias de la globalización neoliberal, desde las cadenas globales de valor y las crisis económicas hasta el aumento de las desigualdades, la privatización de los servicios sociales y las políticas de austeridad, el libro no limita la cuestión de las alternativas económicas a diferentes formas de propiedad. La manera en que se organiza la producción, cómo se distribuye el valor creado, cómo participan los trabajadores en los procesos de toma de decisiones y cómo pueden construirse nuevas formas de solidaridad frente a las cambiantes relaciones laborales forman parte de un mismo marco analítico. La organización de los capítulos del libro en torno a la producción, la distribución, la democracia en el lugar de trabajo y las relaciones laborales refleja también este enfoque.
En este marco, la democracia en el lugar de trabajo aparece como una importante dimensión política y organizativa de las economías solidarias. En lugar de limitar la democracia a las instituciones de representación política, Aykaç muestra que la vida económica y el lugar de trabajo también deben considerarse ámbitos que han de democratizarse. La organización horizontal, la representación local y la participación de los trabajadores en los procesos de toma de decisiones son entendidas no solo como medios para resolver los problemas del lugar de trabajo, sino también como elementos de una práctica democrática más amplia. Al mismo tiempo, se cuestionan las divisiones tradicionales entre la sociología del trabajo y las relaciones laborales, y se sostiene que es necesario pensar conjuntamente la fragmentación de los lugares de trabajo, las cambiantes relaciones de empleo, la transformación de la organización sindical y las nuevas formas de solidaridad laboral.
El libro relaciona su discusión teórica con experiencias concretas de economía solidaria y organización en diferentes regiones del mundo. Se incorporan al análisis experiencias que van desde el movimiento zapatista y el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) de Brasil hasta las fábricas ocupadas por sus trabajadores y transformadas en cooperativas en Argentina y distintas formas de economías comunitarias. Los estudios de caso del libro abordan Mondragón, la Self-Employed Women’s Association (SEWA) de la India, New Labor en Estados Unidos y Pankobirlik en Turquía. De este modo, se muestra que la economía solidaria no puede reducirse a una única forma institucional ni exclusivamente a las cooperativas, sino que puede adoptar diferentes formas, desde organizaciones de trabajadores, mujeres y productores hasta redes locales de solidaridad.
Dayanışma Ekonomileri es una obra relevante porque analiza las formas alternativas de organización económica sin idealizarlas, considerando conjuntamente su posición frente al mercado capitalista y el Estado, su potencial transformador y sus límites. Desde la perspectiva del control obrero y la autogestión, resultan especialmente significativas sus discusiones sobre la democratización de la producción, la democracia en el lugar de trabajo y las nuevas formas de solidaridad laboral. El libro ofrece así un marco amplio para entender las economías solidarias no solo como iniciativas destinadas a mitigar las consecuencias negativas del mercado, sino como prácticas plurales que exploran cómo pueden construirse relaciones más democráticas, participativas y solidarias en diferentes ámbitos de la vida económica, desde la producción y la distribución hasta las relaciones laborales y los procesos de toma de decisiones.